Ticker de noticias

Burundanga: ¿una nueva amenaza para la sociedad?

Hace unos días, en Buenos Aires nos sorprendió un video que se viralizó rápidamente, de una mujer que asegura que fue “drogada” con burundanga por la piel. La denuncia en redes sociales no se pudo comprobar, ya que no fue a un hospital, pero… ¿qué hay de cierto en las leyendas sobre burundanga?

Seguramente en más de una ocasión ha llegado a nuestros oídos algún relato de cierta persona que, bajos los efectos de una sustancia misteriosa, yace desamparada a la merced de asaltantes y violadores. Con la llegada de las redes sociales,  muchas de esas “leyendas populares” parecen emerger del anonimato para convertirse en historias reales, con rostros visibles y miradas aterradas. Tal es el caso reciente de María Celeste , una joven de 25 años que asegura haber sido víctima de una sustancia que la causó adormecimiento y malestar general luego de que un desconocido le apoyara la mano mientras viajaba en un colectivo urbano de Capital Federal. María Celeste compartió su historia en internet y el video se volvió viral en cuestión de horas. Ella asegura haber caído bajo los efectos de la burundanga, una droga poco conocida pero cuyo nombre viene resonando y sembrando miedo entre la población mundial.

El abogado Javier Migliono de la organización Defendamos Buenos Aires asegura que: “el número de personas que se estima han sido víctimas de la burundanga se ha incrementado notablemente y la Justica de la Nación con asiento en la Ciudad de Buenos Aires se encuentra investigando más de 35 posibles casos”. En España, asociaciones civiles de víctimas de violación vienen alertando sobre el uso de la burundanga con fines delictivos, especialmente el robo y abuso sexual de mujeres.

¿De qué se trata esta droga? ¿Es realmente tan peligrosa como se dice?

Flor de Burundanga

Flor de Burundanga

La burundanga es el nombre común con el se conoce a la escopolamina, un alcaloide que se extrae de los plantas de la familia de las solanáceas (beleñero blanco, burladora o borrachero). Estas especies vegetales crecen en varias partes del planeta, especialmente en regiones soleadas como Centroamérica, norte de África y sur de Europa. Al tratarse de un producto natural, la producción de burundanga es relativamente sencilla, lo que facilita el tráfico ilegal. La escopolamina actúa a nivel del sistema nervioso y sus efectos sobre el organismo son muy agudos: una pequeña cantidad puede producir mareos, vómitos, taquicardia, sequedad de la bocal y dilatación de las pupilas. Dosis apenas mayores, especialmente si se combina con otras drogas como el alcohol, puede inducir un estado de somnolencia, sumisión y pérdida de la memoria. Este es precisamente el propósito que persiguen los delincuentes que utilizan burundanga para someter a sus víctimas. Pero los efectos de la escopolamina no se detienen allí:  si la dosis es aún mayor, se pueden desencadenar reacciones metabólicas más violentas como espasmos, hipertensión, paro cardíaco y muerte. En febrero de 2015, dos prostitutas fueron detenidas en las Islas Canarias luego de haber suministrado con burundanga al empresario Belga Philippe Vandendorpe, causándole la muerte.

En la mayoría de los casos, la escopolamina ingresa al organismo a través de la ingesta de bebidas, pero se han denunciado situaciones donde la exposición parece haber ocurrido por inhalación o bien por el simple contacto con la piel, como en la experiencia relatada por María Celeste. Sin embargo, estas últimas dos alternativas de exposición a la droga son tomadas con mucha cautela por parte de los expertos.

El Doctor Carlos Damin, jefe de Toxicología del hospital Fernández, explica que  “no existe sustancia que espolvoreada o al contacto con la piel genere un efecto tan intenso de manera inmediata.” Asimismo, Santiago Nogué, jefe de toxicología del Hospital Clínico de Barcelona, menciona que si bien han sido más de 100 los sumarios reportados como posibles ataques con burundanga en su hospital, los análisis realizados en el laboratorio no han dado positivo en ningún caso. Sin embargo, Nogué aclara: “hay que hacer los análisis a las víctimas entre las 6 y 12 horas como máximo. Si se realizan más tarde, es muy complicado que aparezcan rastros de burundanga”. Ello se debe a que la escopolamina actúa en bajas dosis y, al ser metabolizada rápidamente por el organismo, ya no puede ser detectada.

La Policía Nacional de Colombia, donde los relatos de ataques con burundanga son especialmente frecuentes, estima que en realidad  “La escopolamina original está siendo alterada o manipulada con otras drogas para producir un efecto inmediato”. Esto explicaría las experiencias sufrida por María Celeste, aunque aún los expertos desconocen cuáles son esas otras sustancias que parecen intensificar los efectos de la burundanga.

Escopolamina

Escopolamina

La escopolamina no se utiliza solamente con fines delictivos, sino que también viene siendo empleada desde hace años para el tratamiento de enfermedades y trastornos relacionados con el sistema nervioso. Se la utiliza por ejemplo para prevenir y tratar los mareos y las nauseas provocados por los medios de transporte, como antiespasmódico, en el tratamiento de los síntomas provocados por enfermedades nerviosas como el mal de Parkinson, y en oftalmología para estimular la dilatación de las pupilas. En todos estos casos, las dosis suministradas son extremadamente bajas y la venta de fármacos conteniendo escopolamina está únicamente autorizada si se cuenta con receta médica.

Más allá de si la burundanga es la molécula responsable de los ataques denunciados por cientos de víctimas en varias partes del mundo, lo cierto es que hechos delictivos como el sufrido por María Celeste vienen en considerable aumento. Por eso, hoy más que nunca sigue siendo válido el consejo de nuestras abuelas: “Nunca aceptes un trago del vaso de un extraño” Y como bien lo dice María Celeste “si vemos que alguien se está descomponiendo, nunca lo dejemos solo. Llamemos a una ambulancia o a la Policía”. Todos debemos estar más atentos y cuidarnos de esta nueva posible amenaza.

Acerca de Hernán Biava (29 Artículos)
Doctor en Ciencias Químicas, Docente-Coach y Periodista Científico. Se ha desempeñado como investigador y docente en la Universidad Nacional de Rosario, CONICET y la Universidad Tecnológica de Berlín. Como periodista, ha contribuido a varios blogs en español y en inglés. Ha recibido varios reconocimientos nacionales y internacionales, como el premio Enrique Herrero Ducloux de la Asociación Química Argentina y el premio Georg Forster de la Fundación Alexander von Humboldt, en Alemania. Cuenta en su haber con más de 10 publicaciones científicas en prestigiosas revistas internacionales. Apasionado por el conocimiento, la docencia y la nuevas tecnologías, se ha especializado en e-learning y coaching en ciencias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: